Equilibrio celular

Crédito: Marcela Díaz, Unidad de Bioimagenología Avanzada, Institut Pasteur de Montevideo / Hospital de Clínicas, Udelar.
Cuando hace calor, transpiramos. Cuando hace frío, temblamos. Esas respuestas a la variación de las condiciones externas son las formas en las que nuestro cuerpo intenta mantener estable la temperatura interna.
En las células pasa algo similar. Ellas necesitan mantener todas sus condiciones internas estables; a ese estado de equilibrio se le llama homeostasis. ¿Pero qué pasa cuando las células se enfrentan, por ejemplo, a una infección provocada por un parásito o un virus? Ese equilibrio se rompe y se produce lo que se conoce como estrés celular.
En esos casos, la célula intenta responder a ese estrés para solucionar el problema y volver a su estado de equilibrio. Para ello, buscan atraer más maquinaria celular, como las proteínas, para eliminar la infección que está produciendo el estrés.
En esta imagen obtenida por la Unidad de Bioimagenología Avanzada (UBA) con un microscopio se aprecian los núcleos de las células contorneados en violeta y alrededor de ellos las mitocondrias (cuyo color va desde el verde hasta el violeta).Estas estructuras son las encargadas de producir la energía que permiten que las células cumplan sus funciones. Cuando hay infección por un parásito, por ejemplo, este microorganismo interactúa con la mitocondria obligando a la célula a trabajar para su beneficio, para que pueda replicarse.
Con el fin de estudiar lo que pasa dentro de las células, la UBA, en colaboración con químicos chilenos, trabaja con una molécula que actúa como sonda y puede dirigirla especialmente hacia las mitocondrias.
