Un intruso silencioso

Crédito: Yrupé Arhancet, Laboratorio de Inmunovirología / Unidad de Biofísica de Proteínas, Institut Pasteur de Montevideo.

En los tambos uruguayos existe una enfermedad viral que afecta a más del 80% del ganado vacuno, sobre todo al lechero. Se trata de la leucosis bovina, y es una enfermedad que no suele presentar síntomas, por lo que puede pasar desapercibida durante años.

El virus que provoca la leucosis bovina infecta en particular las células del sistema inmune, y puede alojarse en ellas sin generar señales visibles durante años. Sin embargo, en algunos animales puede derivar en leucemia y en una mayor susceptibilidad a otras enfermedades. Esto tiene un gran impacto en la producción de leche y, por ende, en la industria láctea.

Esa característica "silenciosa" de la infección es, justamente, lo que vuelve tan efectivo al virus. Al no ser detectado, se sigue propagando entre animales, principalmente a través del contacto con fluidos.

En Uruguay la leucosis bovina se registra desde hace décadas, pero la ciencia aún desconoce varios de los mecanismos de acción del virus y no existe un tratamiento efectivo.

Por eso, el Laboratorio de Inmunovirología del Institut Pasteur de Montevideo trabaja para conocerlo mejor y buscar formas de combatirlo. Por un lado, investigan sobre ciertas partes del virus llamadas proteínas virales que facilitan su replicación e infección en la célula. Por otra parte, también estudian las proteínas celulares que interactúan con las del virus.

Esta imagen corresponde a un ensayo realizado por el laboratorio con células animales para encontrar cuáles son aquellos elementos de la célula que interactúan con los del virus. Así fue como el equipo encontró que, cuando el virus infecta la célula, la proteasa (de color violeta), la proteína del virus clave para que este se replique, ocupa el mismo lugar que la vimentina (de color blanquecino en la imagen) —una proteína que forma parte del esqueleto interno de la célula—.

Este tipo de imágenes podrían significar que la proteasa del virus encuentra un punto débil en la célula, para infectarla modificarla la vimentina. Por lo tanto, se podría modificar la acción de la vimentina, interrumpir el ciclo del virus y evitar que se multiplique.